sábado, 14 de enero de 2012

3 es multitud.

Ya tantos años con ellas, creo que se merecen que les diga que las quiero. Que las quiero a lo grande, como una bomba, como un tsunami que lo inunda todo, como un terremoto de esos que salen en las noticias o como cuando se chocan dos trenes. Las quiero como cuando tienes muchísima hambre y te llevan a un Mcdonald, como cuando te enciendes el brasero en invierno o como cuando estás muerta de calor y te tiras de cabeza a una piscina. Y lo piensa, y no se me ocurren más situaciones extremistas con las que comparar lo que las quiero, solo sé que cada día las voy a ir queriendo más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario